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ECM 2019 culmina con mucha reflexión sobre el mercado audiovisual

Autoridades discuten principales desafíos del sector audiovisual
Autoridades discuten principales desafíos del sector audiovisual

El último día del 3º Encuentro de Coproducción del Mercosur Mercosul – ECM 2109 fue de mucha charla e intercambio sobre los desafíos del mercado audiovisual en los países iberoamericanos y sobre la importancia de las leyes de reglamentación y de los fondos de fomento

Las actividades que marcaron el cierre del 3º Encuentro de Coproducción del Mercosur– ECM 2019 fueron dedicadas a la reflexión y al intercambio de visiones al repecto del mercado del audiovisual en los países latinoamericanos. En la Mesa de Autoridades, compuesta por Ignacio Catoggio, de la Conferencia de Autoridades Audiovisuales y Cinematográficas de Iberoamérica (CAACI), Guillermina Villalba, del gobierno de Paraguay, Ignacio Aliaga, del gobierno Chile, fue discutida la necesidad de creación de leyes y reglamentaciones en todos los países iberoamericanos y, principalmente, del cumplimiento de esas leyes; y también sobre la necesidad de ampliación de los fondos de fomento.

Guillermina Villalba, Directora del Audiovisual de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) de Paraguay, explicó que el país aprobó en julio del año pasado la ley de reglamentación del sector audiovisual (Lei 6.106) y, por eso, vive un momento muy especial. Desde entonces, fue creado el Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP), puestas en práctica acciones como la proyección mensual gratuita de películas paraguayas en los 17 departamentos del país, reinauguradas tres salas de cine, apoyados seis proyectos de largometraje, además del comienzo de un trabajo de alineación de políticas públicas con el sector privado.

Representando al Departamento de Fomento de Cultura y Artes de Chile, Ignacio Aliaga, comentó sobre la importancia del involucramiento del Estado en todas las producciones cinematográficas chilenas en el sentido de apoyar el desarrollo y también presentó un importante trabajo de formación de público que el gobierno viene realizando con los niños. “La producción está sucediendo, pero nos faltan ventanas de exhibición para el cine nacional y latinoamericano. Eso es lo más urgente”, comentó Aliaga. Para abrir más espacio para esas producciones, el gobierno chileno está trabajando en conjunto con las salas de cine para que, al menos una vez por mes, se proyecten películas latinoamericanas.

Por primera vez en el Florianópolis Audiovisual Mercosur – FAM, el representante de la CAACI, Ignacio Catoggio, comentó sobre la lucha política de la entidad en el sentido de regular la actividad cinematográfica en todos los países iberomaericanos. Según él, ni todos los países poseen leyes reguladoras y, cuando las tienen, ni siempre son seguidas. Entre las principales líneas de acción de la entidad, están la actualización del marco reglamentario (que sirve para orientar las leyes y acuerdos de coproducción), la formación y capacitación de los pueblos originarios (indígenas), la creación de un manual de buenas prácticas para cuestiones de género y el fortalecimiento del Observatorio Iberoamericano Audiovisual (OIA), plataforma que debe reunir datos del sector venidos de todos los países iberoamericanos.

Catoggio resaltó que la actualización del marco regulatorio es bastante importante y urgente, especialmente para que puedan ser incluidas orientaciones al respecto de la reglamentación de plataformas VOD y digitales en general. “Hoy esas empresas están en los países, lo que vuelve a la operación nebulosa y no responsable por tributación”, explica.

Catoggio dice que el papel del CAACI no es imponer reglas a los países, sino orientar y, por medio de declaraciones conjuntas, ayudar a presionar a las autoridades para que esas leyes sean creadas y cumplidas. Resaltó también otros dos puntos importantes al respecto de las plataformas digitales, que son cuestiones de clasificación de contenido, que hoy es definida por la plataforma, pero que ni siempre combina con los criterios de cada país; y el poco espacio que es dado a las películas nacionales. “Las producciones de cada país deberían estar en destaque, al menos de forma secundaria, y no escondidas en el catálogo”, defiende Catoggio.

Otro asunto importante traído por el representante de la CAACI es el fortalecimeinto del Observatorio Iberoamericano Audiovisual (OIA). La plataforma fue creada para reunir informaciones estadísticas sobre películas y sobre el sector audiovisual de los países iberoamericanos. “Estamos trabajando obsesivamente en eso, pues hoy ni todos los países están alimentando la plataforma”, lamenta Catoggio. Según él, la principal dificultad enfrentada es el tamaño de los equipos enfocados en audiovisual dentro de cada gobierno, lo que vuelve penoso el cómputo de datos y la alimentación de la plataforma. “Paraguay, por ejemplo, tiene solamente tres personas actuando mientras que países como Argentina y Brasil tienen más de 500 profesionales en el equipo”, ejemplifica.

Entre todos los presentes, fue consenso establecer que los principales desafíos del sector audiovisual de los países iberoamericanos están en la valorización de las producciones nacionales en lo que respecta a la proyección comercial y a la distribución y, a la formación de público para esas producciones.

Formación y festivales
Por la mañana, una conferencia sobre festivales y mercado trajo informaciones sobre la próxima edición del IV Salón de Productores y Proyectos del Festival de Cine de Cali (Colombia), presentada por la productora Alina Hleap Borrero. El salón es un espacio académico que visa la formación de productores y también la apertura de caminos para los acuerdos de coproducción. “Participar del salón de Cali fue más un impulso para seguir remando. Fue ahí que, por primera vez, tuve un proyecto”, comentó la productora Ana Sofia Osorio en declaración hecha a la platea.

Enseguida, Leonardo Mecchi, de Enquadramento Produções, habló sobre la importancia de los encuentros de mercado, de los festivales y de los laboratorios para el desarrollo de los proyectos. “Sellos de laboratorios, participación en encuentros de mercado y selección para festivales son otorgamientos que forlalecen el proyecto y hacen con que el patrocinador o el coproductor vean el material con otros ojos”, explica Mecchi.

Aún hablando sobre festivales, por la tarde fue realizado un seminario con represnetantes de algunos de los principales festivales de cine latinoamericanos. Estuvieron presentes Matías Nirjak, de Oberá en Cortos, festival internacional argentino de cortometrajes; Alejandro Fuentes, del Fenavid, mayor festival de cine de Bolivia; Claudio Navarro, del FicViña, festival de cine de Viña Del Mar (Chile); Marcos Santuário, del Festival de Cine de Gramado; Wanderlei Silva, del Festival de Brasilia de Cine Brasileño; y Marilha Naccari, directora de Programación del FAM.

Oberá en Cortos, realizado en Misiones, Argentina, es un festival enfocado en el desarrollo de productores y en la formación de público. “Estamos en una región predominantemente rural y, por eso, hacemos un trabajo fuerte de accesibilidad y también de formación de niños en el sector audiovisual. Ellos participan de talleres a lo largo del año y proyectan sus producciones en nuestro festival”, comenta Matías Nirjak. Además de promover el acceso a personas que nunca tuvieron la oportunidad de ver una película en el cine, los organizadores del festival también realizan proyecciones en cárceles. “Ellos están privados de la libertad, pero no por eso deben ser privados también de otros derechos, como el acceso a la cultura”.

Alejandro Fuentes, del Fenavid, resaltó la importancia del intercambio que se realiza entre los festivales y que, según él, ha ayudado al crecimiento del Fenavid, que nació como un circuito de películas universitarias y hoy ya es el mayor festival de Bolivia. “Estamos creciendo y queremos continuar creciendo”.

Claudio Navarro, de FicViña, festival de cine creado en 1967 en Chile, recordó la trayectoria del festival, que estuvo suspendido por casi 30 años debido a la dictadura establecida en el país en 1969. Navarro recordó que este es el único festival chileno realizado por iniciativa pública y que la principal bandera de lucha de los organizadores es para que las películas traídas al festival sean proyectadas también en el circuito comercial. “Hoy los estudios muestran que menos del 2% de lo que es consumido en Chile son películas latinoamericanas”, lamentó.

Representando al Festival de Gramado, Marcos Santuário contó un poco sobre la trayectoria del festival, que nació con bies turístico en 1973 y hace 12 años pasó por un giro de curaduría. “La idea era hacer un festival que interesara al público y no solamente a la crítica especializada”, comenta Santuário. Resaltó también la importancia de la creación de tantos otros festivales de cine por el país: “Tenemos que abrir cada vez más espacio a las producciones que no son proyectadas en el circuito comercial. Los festivales no compiten entre sí, al contrario, nos tenemos que unirnos”.

Representando al Festival de Brasilia de Cine Brasileño, Wanderlei Silva, recordó que el festival también fue suspendido por cuatro años debido al régimen militar, pero que este año llega a su 52ª edición. Este año, el festival pasa por algunos cambios, en especial en la muestra de películas realizadas en Brasilia, que perdió el apoyo del gobierno nacional, pero que fue mantenida gracias al apoyo del Banco de Brasilia (BRB) y pasa a llamarse Muestra Brasilia BRB de Cine. Como el objetivo es traer un panorama de lo que se está produciendo en el país, el festival de Brasilia cuenta con la muestra invitada Brasil Futuro, en que se proyecta una producción de cada estado.

El 23º Florianópolis Audiovisual Mercosur tuvo la inversión del Banco Regional de Desarrollo del Extremo Sur - BRDE, Fondo Sectorial del Audiovisual - FSA, Agencia Nacional de Cine - Ancine, con realización de la Asociación Cultural Panvision, Muringa Produções Audiovisuais, Secretaría Especial de Cultura, Ministerio de Ciudadanía, Patria Amada Brasil, Gobierno Federal.

El ECM es una producción de la Asociación Cultural Panvision, Petrus Barretto Advogados Associados y Muringa Produções Audiovisuais, con apoyo institucional BRAVI - Brasil Audiovisual Independiente, Instituto de Pesquisa Boca a Boca y Latam Cinema. Esta edición, reunió 14 players de mercado con 17 representantes, 16 conferencistas y 70 inscriptos. A lo largo de tres días, se realizaron 126 encuentros one-to-one oficiales, más allá de incontables contactos informales.

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